dimecres, de setembre 05, 2012

Hilos de sangre, de Gonzalo Torné

Sabíamos que la violencia fundacional de los estados suele enmascararse bajo celebraciones rituales que van de la candidez a la ceguera. Gonzalo Torné nos invita a preguntarnos hasta cuándo hay que remontarse para hallar la violencia fundacional de la familia.

Pero no sólo eso, por supuesto (si no, no destacaríamos Hilos de sangre): el discurrir de la novela, entre riachuelos y lentos meandros, es un desafío que vale la pena aceptar. Y para comprobarlo, nada mejor que leer las primeras páginas.