dijous, de juny 28, 2012

Miranda July: Te elige

Para tomar perspectiva del guión que escribe, Miranda July decide entrevistar a algunos anunciantes de la revista PennySaver, personas corrientes que ponen a la venta de renacuajos a cazadorasde piel.


El caso es que al final no resultan tan corrientes.

Miranda July no puede evitar que el proyecto de guión, tantas veces reescrito y aplazado, se entremezcle con su experiencia a lo Sophie Calle y se plantee recogerlo también en el rodaje de la película, que al final se titulará The Future.



Páginas de la edición original, publicada por McSweeney's

Entre el costumbrismo y el naïf extremo, Miranda July vuelve a lograr en Te elige que tanto su escritura como las fotografías de Brigitte Sire nos conmuevan y nos hagan reflexionar sobre las cosas que realmente importan en la vida.


Tráiler de The Future.

dimecres, de juny 27, 2012

Teatro Marittimo


Tras estrenarse con un especial sobre las utopías construidas, la revista de cine y arquitectura Teatro Marittimo dedica su segundo número a «La promesa de la tecnología» analizando el tema desde varios frentes.

Del ideal pre-industrial de El señor de los anillos al taylorismo en las comedias slapstick (Harold Lloyd y Buster Keaton) o la arquitectura googie de John Lautner (American Graffiti, Pulp Fiction…) En el apartado series de televisión, las relaciones entre mafia y espacio urbano nos llevan al New Jersey de Los Soprano. En una sección aparte, tampoco faltan artículos a clásicos resistentes como Jane Jacobs o el dibujante Hugh Ferriss.

En resumen, una mirada fresca a una disciplina que necesita revisarse. Tal y como plantea Wessel De Jonge en la entrevista-reclamo de este número. “No actúas contra un edificio sino que lo llevas a otro nivel”. Por qué cambiar algo cuando funciona. Es más inteligente adaptarlo. Lo demás es ego.

Harold Lloyd en pleno examen de nuevas perspectivas arquitectónicas



dimarts, de juny 26, 2012

Questions Without Answers



VII es el nombre de una agencia de fotógrafos que se creó tras el 11S y que debe su nombre al número de fotógrafos que comenzó el trabajo en aquel momento.


Lo que hacen es fotografía de prensa, pero no sólo: se trata de documentación en profundidad. A través de sus cuidados reportajes se relatan conflictos —ambientales, políticos y sociales— violentos y no violentos, tratando de registrar rigurosamente las injusticias que produce y sufre el ser humano en el S.XXI. A tope.

Bosnios se cubren de francotiradores serbios
Cada fotógrafo se inspira en distintas motivaciones pero todos comparten un compromiso con el tema a documentar y la creencia en que el acto de comunicación ofrece esperanza incluso en las situaciones más extremas.

Questions without answers cuenta con un texto introductorio de David Friend, ex director de fotografía de la revista Life, y con parte de las historias trabajadas por Marcus Bleasdale, Alexandra Boulat, Ron Haviv, Ed Kashi, Gary Knight, Antonin Kratochvil, Joachim Ladefoged, Christopher Morris, Franco Pagetti, Stephanie Sinclaire, John Stanmeyer.
Paramilitar serbio maltrata los cuerpos de civiles musulmanes recién ejecutados. Bilinejia 1992

Subrayamos la impresionante aportación con la que ilustramos este post: Blood and Honey de Ron Haviv que, entre otras cosas, trabajó en los Balcanes desde el 91 hasta el 98, cubriendo uno de esos conflictos en los que el mundo mira hacia otro lado hasta que es demasiado tarde.

Más allá de que la mayoría de la población esté anestesiada, de que los media no nos faciliten la lectura y comprensión de las imágenes ni de los hechos, del debate sobre la autenticidad de las imágenes, del conflicto que supone enviar a periodistas occidentales acreditados a vender imágenes a prensa occidental que pagará por ellas, etc. el trabajo de algunos de estos reporteros nos vuelven a sensibilizar y el libro entero vale sus casi 70 euros. Atento: las historias que estás viendo pueden estar sucediendo mientras lees este post.

Arkan, líder paramilitar serbio, y sus Tigres. Croacia 1991

Nada que envidiar al Misrata Calling de Alberto Arce:
Todo periodista que no sea demasiado estúpido o demasiado engreído para no advertir lo que entraña su actividad sabe que lo que hace es moralmente indefendible.
con esta cita de Janet Malcolm, de El periodista y el asesino, se abre la web de Libro de Ediciones del KO, pero esa sección no me corresponde y no está la cosa como para solapar competencias alegremente.

Musulmanes y croatas prisioneros de guerra. Trnopolje 1992

dimecres, de juny 20, 2012

Paper works


Peter Callesen: Save Himself

En plena era de l’explosió digital es pot percebre un gran interès pel paper i les seves possibilitats artesanals i artístiques: des del llibre d’artista a la simple decoració, passant pels llibres manipulats o les complexes instal·lacions efímeres, i sense desdenyar la moda.




Brian Dettmer, un clàssic

Paper works recorre les tendències més significatives relacionades amb l’art del paper, en la línea del també meravellós catàleg del MAD Museum de Nova York Slash: Paper under the Knife. Hi trobem vells coneguts de Barcelona com Brian Dettmer, que ha exposat en algunes galeries de la ciutat, i noms nous que ben segur us que sorprendran.




Una Bookgun de Robert The


dilluns, de juny 11, 2012

My Favorite Things y El arte del ruido

 Aunque pueda parecer lo contrario, las últimas apuestas de Alpha Mini —My Favorite Things: Conversaciones con John Coltrane, edición de Michel Delorme y traducción de Isabel Núñez y El Arte del Ruido de Luis Gámez— son mucho más cafeinadas que las capsulitas multicolores de Nespresso…

Un ensayo y una entrevista en varias partes plasman dos momentos en los que la música pegó un giro radical: o bien empezó a coquetear con el ruido (Russolo, Cage, Satie…) o cambió de estructura en unos solos de saxo únicos (John Coltrane). Si en el primer caso, Gámez explica ciertos episodios vanguardistas (Russolo, Cage, Satie…) como reacción a un mundo que está por construir (periodo de entreguerras, maquinismo, modernidad) y que luego se destruye (segunda posguerra, pánico nuclear); de Coltrane sorprende su precisión y claridad verbal, más próxima al cliché de un catedrático que a la de un músico de jazz.